22 abr 2019

VIRUS MARAYO... NUEVA AMENAZA


El virus Mayaro es un alphavirus transmitido por hembras infectadas de mosquitos Aedes aegypti. Su nombre se origina al hecho que el primer caso reportado fue en la localidad de Mayaro en Trinidad y Tobago, en 1953. Este virus se distribuye en Sudamérica.

Es considerada una enfermedad selvática principalmente, debido a su procedencia, afirma el doctor Manuel Figuera médico infectólogo del Instituto Médico La Florida (IMLF), el cual también agregó que, es uno de los virus que puede tener mayor relevancia por no conocerse mucho al respecto, aunque en el año 2010 hubo un brote en una comunidad rural de Venezuela, donde se presentaron al menos unos 77 casos, siendo hasta la fecha el reporte del mayor número de casos registrado en la literatura médica. Se ha extendido a muchos paises en América del Sur, llegando a Brasil y Bolivia.

Al igual que el dengue, zika y chikungunya se clasifica como un arbovirus, o virus transmitido por artrópodos. Este se puede convertir en una amenaza para la población, al poder extenderse de las selvas a las ciudades ante la alteración de los ecosistemas por deforestación, además, del desplazamiento de poblaciones e intromisión de seres humanos y animales domésticos en las zonas de riesgo. 

El virus Mayaro puede presentar cuadros clínicos muy parecidos a los que produce el chikungunya, las manifestaciones clínicas típicas incluyen la triada de fiebre, enrojecimiento de la piel, y dolores articulares de moderada a severa intensidad, que pueden llegar a ser incapacitantes.  Adicionalmente suele haber dolor de cabeza, dolor por detrás de los ojos, malestar general y debilidad. 

Lo que suele diferenciar las infecciones por el virus Mayaro, es que puede producir adicionalmente diarrea, vómitos, dolor abdominal, pérdida de apetito, dolor en la garganta, tos y disnea. A diferencia del dengue, no suele haber manifestaciones hemorrágicas.

Los síntomas suelen durar entre 3 a 5 días, pero al igual que en Chikungunya, los dolores y limitación articular pueden durar entre pocos días, semanas, o incluso meses. 

Es una enfermedad que hasta los momentos no es considerada letal.  No tiene tratamiento específico y aún no existe vacuna alguna para evitarla. Cualquier persona está propensa a padecerlo y a diferencia de otras enfermedades esta solo se puede transmitir por la picadura de un mosquito, por lo que la prevención radica en el control de los vectores, y evitar la picadura por mosquitos.

Los especialistas recomiendan no automedicarse y acudir al médico en caso de presentar síntomas.

15 abr 2019

LACTANCIA MATERNA ANTE DENGUE, ZIKA Y CHIKUNGUNYA


Los virus del dengue, chikungunya y zika que están circulando por Argentina y otros países de la región, y que pueden resultar graves para la salud, son transmitidos por los mosquitos Aedes aegypti.

Estos virus no se transmiten por la leche materna, es decir que, si la madre que amamanta contrae dengue, zika o chikungunya, puede seguir dándole el pecho a su bebé. En caso de que un bebé se encuentre afectado por dengue, zika o chikungunya, puede y debe ser amamantado.

Los bebés enfermos necesitan más líquidos que cuando están sanos. La leche materna es mejor que cualquier otro líquido, incluso que el agua, porque también ayuda a reforzar el sistema inmune del bebé. Si el bebé está muy enfermo, con su estado general comprometido y no puede ser amamantado directamente, se sugiere dar la leche materna con una jeringa, un gotero o un biberón.

Recuerde que, para reproducirse, los mosquitos necesitan recipientes u objetos que puedan acumular agua dentro de la casa, en los patios, fondos y jardines. La principal medida de prevención es evitar la formación de criaderos de mosquitos en nuestras casas.

Para proteger al bebé, se recomienda el uso de ropa adecuada, tabletas o espirales, mosquiteros en las aberturas, tules cunas y cochecitos. No se debe aplicar repelentes en bebes menores de 2 años.


Fuente: www.ligadelaleche.org.ar